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jueves, 29 de mayo de 2014

EDUCACIÓN FAMILIA ESCUELA

He decidido incluir esta entrada porque la comunicación entre la familia y la escuela está algo dañada, por no decir bastante. Quizá uno de los motivos sea que los padres no se sienten escuchados o que los profesores sienten que las familias se entrometen en su forma de enseñar a sus hijos.
Como bien sabemos, la educación es una tarea compartida entre la familia y la escuela cuyo objetivo es el desarrollo integral del niño; no obstante, esta colaboración entre ambas no siempre es fácil. Una manera de mejorar esa colaboración es a través de las entrevistas individuales.
Encontramos dos formas de abordarlas en función de las habilidades comunicativas del profesor que os muestro en la siguiente tabla que he elaborado:

REFLEXIÓN

Como ya he mencionado, uno de los principios que establece la LOE en su capítulo I es el esfuerzo compartido entre la familia y la escuela en relación a la educación. Dicho esfuerzo compartido solo será posible si ambas partes estánimplicadas y dispuestas a colaborar mutuamente; para ello es de vital importancia que creemos canales de comunicación y una acción conjunta entre la familia y la escuela.
Por lo tanto, para lograr esa acción conjunta, no hay duda de que el modelo de comunicación que debe establecerse es el asertivo, que como he señalado anteriormente, es el único que promueve o permite la colaboración estrecha entre familia y escuela, así como que ambas aúnen fuerzas con el fin de lograr una educación integral.
De nada sirve que el tutor “se ponga a la defensiva”, culpabilizando a los padres de la situación, o incluso poner en duda el que no se preocupen por la educación de sus hijos, ya que esto daña la relación, y lo que es peor, quien sale perdiendo es el alumno.
En conclusión, la educación de los niños es responsabilidad de los padres, pero la escuela tiene un papel imprescindible: apoyar a las familias en esa tremenda labor.
¿Cómo?, a través de un esfuerzo compartido entre ambas, estableciendo buenas relaciones de comunicación y de colaboración, con el fin no solo de educar, sino también de que el niño tenga una mayor autoestima, un mejor rendimiento escolar, y sobre todo, una mayor motivación.

EDUCACIÓN PARA EL CONSUMO

Hoy os quiero hablar de la Educación para el consumo. A menudo veo cómo muchos niños tienen de todo y en muchas ocasiones ni lo necesitan. Y me pregunto si es culpa de los padres que les consienten demasiado o  de la gran influencia que en ellos tiene la publicidad.
La educación para el consumo se dirige a desarrollar en los alumnos capacidades relativas a la comprensión de su propia condición de consumir, de sus derechos y deberes, y del funcionamiento de la propia sociedad de consumo.
Por otro lado, un apartado muy importante que se debe abordar la educación para el consumo es el de los medios de comunicación de masas, en especial, la publicidad televisiva. Resulta imprescindible que dotemos a los alumnos de estrategias que les permitan afrontar, con una actitud crítica y selectiva, la gran cantidad de publicidad con la que son “bombardeados”; que sean capaces de saber si lo que anuncian realmente lo necesitan o les beneficia.
En Educación Infantil, los objetivos que debemos plantear son:
  1. Concienciar a los alumnos de que hay otros niños que no pueden tener juguetes como ellos.
  2. Valorar lo que tienen y lo que las familias les ofrecen.
  3. Lograr actitudes de respeto y tolerancia ante todos sus compañeros.
  4. Fomentar actitudes de solidaridad y afecto ante sus compañeros.
¿Cómo podemos trabajar la Educación para el consumidor en Educación Infantil?
Algunas actividades que podemos llevar a cabo son:
1) En la asamblea:
  • Podemos debatir sobre los juguetes que tienen en casa y que no utilizan; podrían dárselos a niños que no tienen.
  • Reflexionar con ellos sobre que la familia no puede comprarles todo lo que ellos pidan.
  • Reflexionar si querrían más a alguien porque les compra más cosas, si serían amigos solo de los niños que tuvieran más juguetes, etc.
  • Explicarles que hay que respetar y querer a todos los niños independientemente de las cosas materiales que posean.
  • Lectura de cuentos relacionados con este tema, etc.
2) Realización de fichas, en las que tengan que colorear de verde aquellos objetos que creen que necesitan más y de rojo los que crean que no necesitan.
3) Visualizar anuncios de juguetes y alimentos y preguntarles si lo comprarían o no, si creen que lo necesitan, etc.
4) Escuela para padres: donde darles unas pautas para educar a sus hijos en el consumo. Muchos padres compran todo lo que les pide sus hijos, haciéndoles un flaco favor, puesto que les están acostumbrando a tener todo lo que quieren y muchas veces ni lo necesitan. Cuantas menos cosas materiales tengan, más valorarán lo que ya poseen. Algunas pautas que les podremos dar son:
  • Nunca podremos sustituir ni satisfacer el cariño, la dedicación y la compañía, de nuestros hijos con bienes materiales.
  • No tenemos que comprar a nuestros hijos con los demás niños; ni dejarnos llevar por una “competición consumista”, comprando solo para que nuestros hijos tengan más que los demás.
  • No confundir las muestras de amor y cariño con satisfacer los deseos materiales de sus hijos. En muchas ocasiones, una demostración de amor puede ser decir “no”
  • Cuando vayamos a comprar algo, pensar si verdaderamente nuestros hijos lo necesitan.
  • Analizar críticamente la publicidad televisiva, sin dejarnos influenciar.
  • Limitar el tiempo que pasan viendo televisión y cualquier otro tipo de actividad pasiva y sedentaria. Es mejor ofrecerles actividades motivantes como alternativa.
  • Evitar que tengan televisión en su habitación.
  • Preocuparnos por saber qué es lo que le gusta a nuestros hijos.
  • Satisfacer sus necesidades de exploración y conocimiento del entorno sin recurrir al consumo.
  • No utilizar a nuestros hijos para cumplir nuestros deseos de prestigio o reconocimiento. Reflexionar sobre la diferencia entre lo nosotros deseamos y lo que desean nuestros hijos.
  • Debemos tener precaución con los videojuegos que compramos, ya que está demostrado que algunos pueden alterar significativamente su conducta.
  • Educar a nuestros hijos para que se conviertan en consumidores críticos y racionales.
  • Pero la mejor medida es dar ejemplo a nuestros hijos.

EDUCACIÓN PARA LA SALUD

Todos sabemos la importancia de que los niños tengan una alimentación variada y equilibrada, así como que adquieran pautas de comportamiento adecuadas a la hora de comer. Y qué mejor manera de abordar este tema que a través de, bajo mi punto de vista, uno de los mejores recursos didácticos con los que contamos: el cuento.
Desde esta entrada os quiero recomendar algunos libros.
Cuentos para comer sin cuentos, publicado por un equipo de psicólogos especialistas en la infancia: Ángel Peralbo, Cristina Palmer, Mila Cahue y Silvia Álava, dirigidos por Mª Jesús Álava.
En este libro está formado por 15 cuentos con los que se trabajan temas tan delicados como la falta de apetito, conductas caprichosas con los alimentos, el rechazo de alimentos, etc. por medio de personajes ficticios.
El objetivo es conocer los correctos hábitos alimentarios y de comportamiento en la comida, así como ayudar a resolver los problemas que se puedan presentar al respecto.
Al final de cada cuento, aparece el objetivo del mismo, las ideas principales, unas pautas pedagógicas y una actividad para trabajar el cuento.
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“¡Ñam! Cuentos para comer de todo”, de Violeta Monreal.
Se trata de un maletín que contiene 15 cuentos ilustrados. Cada uno está dedicado a un alimento concreto e incluye una receta elaborada con él como principal ingrediente, tan sencilla que los niños pueden realizarla con ayuda de sus padres.
“¡Como bien, como sano!”, de Roger Priddy
En este libro se enseña a los niños a comer de forma saludable. Incluye 16 recetas, una guía de nutrición para los padres y una agenda para ir colocando pegatinas de frutas y verduras, a medida que los niños se van animando a probarlas.

LA IMPLICACIÓN DE LAS FAMILIAS

La familia y la escuela tienen funciones diferentes, pero complementarias. No obstante, la implicación de las familias en la escuela es demasiado escasa. Pero, ¿a qué se debe esa baja participación? Y lo que es más importante, ¿qué podemos hacer para mejorar la relación familia-escuela?
En esta entrada daré respuesta a estos dos interrogantes.
RAZONES DE LA ESCASA PARTICIPACIÓN DE LAS FAMILIAS EN LOS CENTROS

Quizá esa baja implicación de las familias pueda deberse a las barreras existentes como son:
  • Barreras lingüísticas: debido al desconocimiento de la lengua por parte de algunos padres, falta de equipos de interpretación en los centros, etc.
  • Barreras socioeconómicas: condiciones de vida precarias, horarios de trabajo incompatibles, nivel de escolarización insuficiente para poder ayudar en los estudios de los hijos y  escaso interés o motivación para participar en la vida del centro al no tratarse de una prioridad.
  • Barreras culturales: diferente sistema escolar que el del país de procedencia, diferencia entre valores familiares de la sociedad de acogida y los de la sociedad de origen: estructura familiar (importancia o no de la familia extensa), roles en el seno de la familia (por ejemplo importancia o no de los abuelos), diferencia entre valores educativos privilegiados (sobre la autoridad y la disciplina).
  • Barreras institucionales: dificultad de algunos padres en percibir el personal de la escuela como agentes educativos competentes y dificultad en que la escuela traspase lo estrictamente escolar por la actitud cerrada que manifiestan algunos padres y profesores.
Por otro lado, quisiera señalar a modo de síntesis, las razones principales por las que las familias no participan en los centros escolares:
  • Algunos padres tienen niños pequeños y nadie que los pueda atender.
  • Turnos de trabajo de los padres.
  • Algunos padres piensan que el tema de la escuela no les concierne a ellos si no exclusivamente a los educadores.
  • No asisten a las reuniones porque no lo consideran importante.
  • Se sienten incapaces y creen que los docentes sabrán cuál será la mejor forma para educar.
  • Están estresados y tienen problemas.
  • No se sienten bien en las escuelas por su propia mala experiencia escolar.
  • Se sienten fuera del círculo social y no se sienten seguros para ir a los encuentros escolares.
  • Algunos padres creen que no les entenderán y que no sabrán comunicarse.
  • Los padres no se sienten escuchados.

PROPUESTAS Y MEDIDAS DE MEJORA

Los maestros tenemos una gran responsabilidad a la hora de construir una buena relación entre familia y escuela.
En primer lugar, debemos tener en cuenta varios aspectos para que la participación sea fructífera:
  • Predisposición a recibir información por parte de los padres acerca de sus hijos.
  • Escuchar sus preocupaciones, expectativas e inquietudes en cuanto a sus hijos.
  • Comunicar y hacer ver nuestro deseo de cooperar con los padres.
  • Informarles sobre todos los aspectos que afecten a la educación de sus hijos.
  • Demostrarles que vamos a ayudarles en todo lo que podamos y que ellos son la pieza clave en la educación de sus hijos, desempeñan el papel principal.
  • Establecer relaciones fluidas de comunicación con la familia.
A continuación os presento algunas de las medidas para mejorar la relación familia-escuela; las he dividido en tres grupos:


EN EL AULA

Talleres: de cocina, de construcción de instrumentos, de barro, de cuentos, de disfraces, etc.
     Periodo de adaptación: la colaboración de los padres y madres en este momento es muy importante para una buena adaptación.
      Presentación de profesiones: aprovechando el centro de interés de las profesiones, podemos invitar a papás y mamás de diferentes profesiones para que cuenten a los niños en qué
consiste su trabajo.
            Actividades complementarias: las que se realicen dentro del horario escolar.
            Actividades extraescolares: las realizadas fuera del horario escolar.


EN EL CENTRO
     A través del Consejo Escolar, Asociaciones de Padres y Madres, charlas informativas,Escuelas de Padres, etc.
            Fiestas: del otoño, de la primavera, del agua, semana cultural, etc.
            Celebraciones institucionales: día de la paz, día del libro, etc.
            Preparación y desarrollo de la fiesta de fin de curso.


EN SUS CASAS
            Apoyando proyectos específicos: aportando fotos de los diferentes centros de interés, donando juguetes para el aula, aportándonos información de los niños y niñas, etc.
           Trabajando con sus hijos los hábitos que se trabajen en el aula.
          Buscar información sobre temas trabajados en el aula, aportando material que se les solicite, etc.
Mención aparte merecen las Asociaciones de Padres y Madres, así como la Escuela de Padres.
  • Asociación de Padres y Madres de Alumnos: son espacios creados por padres y madres para favorecer el desarrollo y la educación de sus hijos, pero son muchas las familias que no valoran su función, no mostrando interés en las reuniones, ni participando en actividades. Quizá la solución pasa por crear unas AMPAS útiles, concretas y, sobre todo, motivadoras, con objetivos claros y que concentren el poco tiempo disponible de los padres en momentos de intercambio, información y formación.
  • Escuela de padres: son espacios de aprendizaje donde se intercambian experiencias y se reflexiona de forma colectiva sobre cuestiones del desarrollo de sus hijos que consideren importantes, con el fin de mejorar los recursos de los padres. También, son medios para dar a los padres mayores recursos relacionados con la educación de sus hijos.
Estas escuelas para padres tienen los siguientes objetivos:
  1. Adquirir, por parte de las familias, una mayor seguridad y confianza en el desempeño de su función educativa.
  2. Conciliar los antiguos principios de autoridad paterna con las ideas de la autonomía del niño.
  3. Favorecer en sus hijos un desarrollo como persona libre.
  4. Obtener una instrucción psicológica adecuada.
  5. Fomentar una buena comunicación familiar.
De modo que la escuela de padres pretende, por un lado, favorecer la adquisición de conocimientos por parte de los padres en distintos temas de interés que les ayuden en su labor educativa y, por otro, para fomentar el desarrollo de actitudes y la comunicación grupal mediante el intercambio de sentimientos y experiencias.
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CONCLUSIONES
La educación es una tarea compartida por la familia y los maestros. Es por ello, que se debe llevar a cabo una acción conjunta, basada en la implicación, participación y la comunicación. Para poder lograrlo, nosotros como maestros debemos procurar facilitar siempre la participación y la información necesaria a los padres para que así se sientan vinculados al centro y, sobre todo, responsables del proceso educativo de su hijo, quien será el principal beneficiario de esa colaboración e implicación de su familia.
Quisiera terminar con una frase y un esquema que refleja hasta qué punto es importante la participación de los padres en la vida del centro: No hay futuro para la escuela sin las familias.

FUNCIÓN DE LA EDUCACIÓN

En esta entrada me pregunto qué función tiene la escuela. Para responderla voy a basarme en tres teorías:
  1. La teoría de la correspondencia de Bowles y Gintis, que afirma que el sistema educativo sirve, mediante la correspondencia de sus relaciones sociales con la vida económica, para reproducir la desigualdad económica  y para distorsionar el desarrollo personal. En otras palabras, según esta teoría las escuelas son reproductoras formales; en ellas se enseñan los mismos modos de trabajar que en el sistema productivo, de hecho, los alumnos están dispuestos mirando al profesor, al igual que en una fábrica.
  2. Teoría de la reproducción cultural (Baudelot y Establet), sostienen que el mundo de la clase dominante se impone a los demás en función de sus intereses. Por ejemplo, existe una cultura burguesa que se transmite y se reproduce sin problemas, sin tener en cuenta el resto de las clases sociales.
  3. Teoría de la reproducción social, que considera a la escuela como el aparato ideológico del estado. Tiene una función dominante, ya que posee una audiencia obligatoria y gratuita. La escuela es reproductora de los modelos sociales vigentes, está unida a las estructuras del poder, porque no puede modificar ni los objetivos ni los contenidos del programa que da el Ministerio de Educación.
En relación con esto, quisiera plantearos algunos interrogantes: ¿Creéis que las escuelas son reproductoras ideológicas? ¿Deben reproducir el modelo social dominante o transformarlo? Pero, ¿realmente se podría transformar?
Creo que aún la escuela es reproductora de la ideología dominante, del modelo social “aceptado” por todos, y en ellas aún podemos observar (por desgracia) las diferencias sociales, de modo que reproduce la injusticia del sistema social.
Como consecuencia de estas teorías de la reproducción social y cultural, surgió más adelante la teoría de la resistencia que os explicaré en otra entrada.

¿CUAL ES LA CLAVE DE UNA BUENA EDUCACIÓN?

Actualmente parece que se ha producido un cambio de roles, donde el niño es quien “maneja” a sus padres, haciendo con ellos lo que quiere.
Ese cambio creo se debe principalmente a que los padres se han vuelto demasiado permisivos y son cada vez menos estrictos con sus hijos, no saben establecer reglas ni poner límites (como ya comenté en una entrada anterior). Creo que influyen varios factores como: la inexperiencia de los padres, debido a su juventud, el no dar buen ejemplo al niño, las separaciones de los padres, etc.
Aunque pienso que el principal factor que influye es que los padres no pasan demasiado tiempo con sus hijos debido a su situación laboral; de modo que se sienten culpables por no poder estar más tiempo con sus hijos consintiéndoles de todo y no poniéndoles límites. Entonces el niño ve que puede conseguir todo lo que quiera, pero luego cuando sea mayor, ¿cómo se las van a ingeniar sus padres para decirle que no? Ahí es cuando vendrá el problema, ya que si no le han enseñado que no todo se puede hacer o conseguir, no lo van a comprender, por lo que se frustrarán y además tendrán serios problemas para enfrentarse a distintas situaciones que les puedan surgir a lo largo de su vida.
Es necesario poner límites para que el niño se pueda desenvolver en la vida.
Una buena forma de conseguirlo es si no estamos señalando “cada dos por tres” únicamente los comportamientos negativos; lo que hay que hacer es marcarles unos límites claros y que el niño los conozca, así como cuáles son las consecuencias (tienen que ser positivas y negativas, no solo limitarnos a castigar, siempre hay que premiar también aquello que queremos que vuelva a repetirse); además, es muy importante mantenernos firmes en una postura y ser consecuentes con lo que le decimos al niño. Y sobre todo, si reconocemos y reforzamos aquello que hace bien, por mínimo que sea, ya que eso reforzará su autoestima.
Muchos padres no refuerzan ni elogian a sus hijos, prestando únicamente atención a las conductas negativas; este es un grave error puesto que los padres lo que hacen es reforzar esas conductas que no son apropiadas. De modo que la mejor solución es obviar o no prestar atención a las conductas negativas del niño y reforzar o premiar aquellas que sean positivas, ya que de esta forma conseguiremos que vuelvan a aparecer.
En definitiva, creo que la clave de una buena educación está en saber poner límites y darle cariño y afecto, algo que se puede hacer al mismo tiempo. Para conseguirlo, es esencial que seamos capaces de señalar aquello que hace bien y premiarle, pero no con algo material, sino con gestos o palabras de reconocimiento.

EDUCACIÓN EN VALORES.

Anteriormente os he ido mostrando cómo podemos trabajar la educación en valores en Infantil. Con esta entrada quiero concluir esta sección de mi blog. En ella os muestro algunas actividades y recursos para trabajar en el aula.
La educación en valores tiene como objetivo último la formación integral de los niños, dotados de una capacidad reflexiva que les permita tener valores positivos para sí mismos y para la sociedad en la que se desenvolverán durante toda su vida, como la responsabilidad, el esfuerzo personal, el compañerismo, la autoestima, la solidaridad o la tolerancia
  • Clasificación en categorías. Una actividad que podemos llevar a cabo en Infantil para iniciarles en desarrollo de una actitud crítica sería trabajar con dos categorías. Les podemos mostrar viñetas (como las de la imagen) en las que se observan valores positivos y negativos, y los alumnos tendrán que clasificarlas en dos categorías:
  1. Categoría de color verde: lo que tenemos que hacer (valores positivos)
  2. Categoría de color rojo: lo que no debemos hacer (valores negativos).
Además, también contamos con muchos más recursos para trabajar la educación en valores, los cuales os presento a continuación:
  • Los libros “Mi mundo y yo. Se trata de seis cuadernos de educación en valores donde encontramos actividades variadas que resultan lúdicas y significativas; incluyen textos para guiar hacia valores positivos, al proponer comportamientos y situaciones para su análisis, y al brindar numerosas oportunidades para que los padres se unan a este vínculo entre la casa y el colegio, así como a un enriquecimiento de la vida personal y familiar.

  • Cuadernos de valores para Educación Infantil y Primaria. En los cuadernos de Infantil se trabajan las normas de convivencia, las habilidades sociales, la autoestima, educación ambiental, la salud, la paz y la no violencia, y la interculturalidad. Mientras que en los de Primaria encontramos también actividades para trabajar la educación para el consumo y la coeducación.

  • Cuentos cortos para la adquisición de valores. La Asociación Mundial de Educadores Infantiles (AMEI-WAECE) nos ofrece varios cuentos con los que fomentar valores positivos en nuestros alumnos.

lunes, 26 de mayo de 2014

EFECTOS DE LA TV EN LOS NIÑOS; SOCIOLOGÍA

Efectos de la Televisión en los niños.




Con esta entrada, que hace referencia a la exposición de nuestros compañeros sobre la televisión y la escuela, voy a señalar los aspectos tanto positivos como negativos, que a mi parecer, tiene el uso de la televisión en las aulas.
La tendencia a usar la televisión dentro de las aulas cada vez está más extendida. Pero esto no quiere decir que la televisión vaya a hacer el trabajo de los docentes, sino que debe ser un apoyo para estos y que sirva de beneficio para los niños y para lograr los objetivos de la escuela.









Aspectos positivos:
- Sirve de apoyo a los profesores.
- Ayuda a conseguir los objetivos mediante otros medios.
- Motiva al alumno.
- Se enseña al alumno que la televisión es posible utilizarla para aprender, no sólo para entretener o divertir.
- Permite mostrarles a los niños una visión de la realidad mucho más concisa. Por ejemplo, con el imágenes o dibujos la realidad no se percibe tan "real".

Aspectos negativos:
- Puede causar dependencia a los niños.
- Si los niños ven la televisión hasta tarde al día siguiente en clase no rinden bien.
- Si el maestro abusa de este recurso el aprendizaje no será productivo y el maestro no estará haciendo su trabajo.
- Debemos buscar vídeos, películas... que interesen a los alumnos, ya que sino éstos se aburrirán y no prestarán atención. Sobre todo si es muy largo.
- Puede convertir a los alumno en meros espectadores pasivos.
- Sedentarismo. Los padres a veces prefieren que sus hijos estén viendo la televisión a que estén jugando en la calle, debido a que de la segunda forma pueden correr más riesgos.
- Imitación de buenos valores de los personajes de televisión, pero también de los malos en aquellos programas que no deberían ver.

El aprendizaje no se logra con la memorización de datos, sino con la expresión de lo aprendido y con la capacidad de relacionar una serie de conocimientos adquiridos a otros ámbitos de la vida. Por esto, la televisión en el aula es un recurso útil si se utiliza bien, ya que mediante la televisión en el aula y los recursos audiovisuales el alumno no memoriza. La televisión en el aula no debe tener como objetivo que los alumnos sean simplemente unos espectadores pasivos, sino que debe animarlos a ser interlocutores.
Al final de cada vídeo visto en clase, se podría hacer un debate en común en clase y que cada uno de los alumnos explique qué es lo que ha entendido del vídeo y qué es lo que cree que ha aprendido, debatiendo estas ideas con los demás (el profesor debe enfocar y llevar el debate con preguntas hacia donde quiera enfocar el aprendizaje de esa clase).


Webgrafía:

LOS VIDEOJUEGOS; SOCIOLOGÍA

Los Videojuegos

Los videojuegos han evolucionado a lo largo de la historia, así como sus CARACTERÍSTICAS:
- Sonido
- Jugabilidad
- Gráficos

Pero, en cuanto a las funciones y efectos de los videojuegos voy a hacer incapié en estas tres preguntas:¿Aislamiento o socialización?, ¿Los videojuegos educan?, ¿Generan violencia?

¿Aislamiento o socialización?

En cuanto al aislamiento o la socialización, en mi opinión los videojuegos aislan a los niños en mayor medida, ya que los niños pueden llegar a tener una adicción a los videojuegos que hace que no se relacionen con los demás. En algunos casos incluso la comunicación netre padres e hijos disminuye considerablemente. Hay niños que cuando salen al recreo simplemente se sientan en un banco a jugar con la consola, y esto es algo que debemos evitar, pero sin prohibirle jugar con ellas, debería haber un equilibrio entre consolas y socialización. Nada es bueno o malo, sino que debemos saber usarlo, lo mismo courre con los videojuegos.
También es cierto que algunos videojuegos ayudan a la socialización, sobre todo los más modernos ya que permiten a los niños conectar unas consolas con otras y tener varios jugadores. Esto también puede hacer que los niños hagan amistades con un tema de interés común como puede ser un tipo de videojuego.


¿Generan violencia?

Este es un tema muy estudiado ya que los videojuegos influyen mucho más en los niños que la televisión, ya que los niños se meten en el papel del personaje y actúa por él.
Es cierto que en los juegos modernos el éxito está ligado a robar o matar, esto contribuye a que los niños se insesibilicen ante este tipo de violencia.
Son los padres los que deberían dejar o no a sus hijos jugar con unos determinados juegos.
En mi opinión determinados juegos no deberían estar a la venta para el uso de menores, ya que esto puede traer consecuencias en la forma de actuar en un futuro de éstos.
Relacionado con la violencia están los contenidos racistas y sexistas presentes en muchos videojuegos. Por ejemplo, sin ir más lejos, el papel de la mujer en la mayoría de los videojuegos es la de o bien un objeto sensual o bien una princesa a la que hay que restacar. Esto cada vez está menos presente en los videojuegos, pero es algo que los niños ven y que nosotros no no damos cuenta de la gran influencia que ejerce sobre ellos.

¿Los videojuegos educan?

Existen algunos videojuegos diseñados principalmente para la educación de los niños y éstos van en aumento a medida que pasan los años. Actualmente hay una gran variedad de videojuegos educativos para aprender inglés, para aprender matemáticas, para ejercitar el cerebro, hacer deporte, etc. Un ejemplo claro es el "Brain Training".